jueves, 18 de mayo de 2017

TU HUELLA

 Un tumulto de azul me acontece

 y en mi pecho se instalan violines.

 En las barbas el trébol me crece

 y respiro un tendal de jazmines.

 

 Me crucé con tu luz imprevista

 y una hoguera de sol me encandila.

 Un rumor de cigarras me chista

 y mi piel de un temblor se ventila.

 

 Me quedé manoteando la brisa

 y tan sólo te hablé con mis ojos,

 insinuando una leve sonrisa.

 

 Mis mejillas turbaron sonrojos.

 De latidos se hinchó mi camisa.

 Y pasaste, dejando un despojo...

 

                                    Héctor Negro

domingo, 30 de abril de 2017

CONSTANTINI-AMISTAD

Muchas anécdotas se enredan en la vida de Héctor Negro, por ejemplo con su intimo amigo Humberto Constantini.
Es así que según ciertos testimonios, cuando el poeta y cuentista, también novelista, Humberto Constantini se encontraba condenado a muerte por la miserable pero eficaz y letal Triple A, Héctor Negro lo fue a visitar a su casa, desenvolviéndose este diálogo.
H.C.: ¿sabés que estoy amenazado de muerte, y si caen estos tipos nos matan a los dos?
H.N.: Y bueno. Yo te vine a ver. Que nos maten a los dos.
Se produce un silencio y se sonríen mutuamente. Así, al poco tiempo de seguir charlando; destapan una botella de buen vino. Y se quedan hablando, tributandoles prolongados homenajes al Dios Baco. Esa era la vida en esa época.

jueves, 30 de marzo de 2017

sábado, 18 de marzo de 2017

TONTOS Y LOCOS

Los tontos de mi barrio
me creen loco.
Los locos de verdad,
no se lo creen.
Para los tontos,
silbar, cantar, llevar una sonrisa,
andar bajo la lluvia o desvelarse con la luna,
(y otras cosas que ellos no comprenden),
es ser un loco.
Para los locos en serio,
andar de portafolios, de saco, de corbata
(aún de vez en cuando),
concurrir a un empleo puntualmente,
ser un señor casado
que pasea a su nene y a su perro,
(y otras cosas
tal vez inconfesables para ellos),
es ser cuerdo sin remedio.
De vereda a vereda,
los grises tontos,
los azules locos
(a su manera)
sienten escozores.
En el tumulto mismo de la calle,
yo silbo, canto, voy de portafolios,
paseo al nene, al perro, vivo, me desvivo,
soy un hombre común
sin nada más,
pero sin nada menos.
Ah...
Y a veces tengo alas,
locuras, tonterías,
una luna de más, una estrella de menos.
Depende ...
Según venga la mano.
Y tengo fin de mes.
Y me enamoro.
Y juego al fútbol los fines de semana.
Y ando en bicicleta.
Y hasta uso gorritos de colores.
Sí, también eso.
Pero compréndanme.
Puntuales, necesarios,
hacendosos, pulcros,
tontos,
Azules, hermosos,
desenganchados, frágiles,
locos.
No me atonten.
No me enloquezcan.
Tengo bastante ya
con todo esto
que voy apechugando.

Ciudad de los flacos aires, Héctor Negro, Torres Aguero Editor, 1994, pp, 108-110.

domingo, 12 de marzo de 2017

CON SU PADRE

Muy niño, caminando, con su padre, Ismael, tal vez pensando sus primeras imagenes sobre Buenos Aires

CIUDAD DE LOS FLACOS AIRES 21/8/82

Texto a cargo del poeta Roberto Díaz, publicado en el diario Ciudad, de Avellaneda; una bella síntesis, bastante completa, para ese entonces.

lunes, 13 de febrero de 2017

¿carnet de escritor? ¿para qué?

Carnet de escritor ¿Para que?. Si lo que nos dejaste 
fue tu Obra.